IMPORTACIONES CERCA DE SUPERAR A EXPORTADORES

El comportamiento de las cuentas externas refleja actualmente un auge de importaciones, tanto de insumos como de maquinarias, pero así mismo, también un decrecimiento por parte de las exportaciones.

Tras siete trimestres de superávit, la cuenta corriente de la balanza de pagos tuvo déficit en el primer trimestre.

Las compras que efectuamos del exterior se deben al dinamismo de la demanda interna y a la mayor apertura que viene impulsando el gobierno, con las sucesivas rebajas arancelarias desde el 2006.

Por otro lado podemos observar que el dinamismo de las exportaciones está perdiendo fuerza y cada vez el superávit comercial se va reduciendo, lo que podría generar un deterioro en las cuentas externas.

Las materias primas y productos intermedios lideraron el ritmo del crecimiento, seguido de los bienes de capital y materiales de construcción y finalmente los bienes de consumo, según información proporcionada por la SUNAT.

Podemos observar que la cuenta corriente de la balanza de pagos(exportaciones de bienes y servicios, menos importaciones de bienes y servicios, más la renta de factores) registró un déficit de US$ 665 millones, en el primer trimestre del 2008, según información proporcionada por el BCR.

Al respecto podemos comentar que las exportaciones no están acompañando al fuerte dinamismo de las importaciones.

El gobierno, buscando afianzar la expansión comercial, ha venido reduciendo los aranceles de manera unilateral, y está generando una mayor apertura mediante los acuerdos comerciales con distintos países.

Actualmente, el 75% de las importaciones tienen 0% de arancel, el 22% se encuentra en 9% de arancel y solo el 3% tiene 17% de arancel.

Los menores aranceles han contribuido a las mayores importaciones, las que son impulsadas por el dinamismo de la economía.

Se espera que en la medida en que tales importaciones son originadas por el aumento de la inversión privada, ello se traducirá en mayores niveles de capital y productividad, lo que favorecerá al crecimiento de las exportaciones en el mediano plazo y la recuperación a superávit de la cuenta corriente de la balanza de pagos.

Artículo obtenido del diario Gestión, con los comentarios de Miguel Málaga S.